La jaula de los leones.

Algunas formas de operar en los mercados son equivalentes a meterse en la jaula de los leones y pretender convencerlos con buenas palabras de que no nos hagan nada.

Algunos mercados son muy fáciles de manipular, aunque se puede dar en casi todos, como hemos visto con las multas por manipular el Libor, el Euribor, los tipos de cambio de divisas o casi cualquier otro.

La analogía con el Gato de Cheshire ayuda a explicar, también, como es fácil que esto ocurra.

Hace poco se publicaba un ejemplo de como un operador “rogue” había sido detenido y acusado por manipular los índices americanos, mediante la “manipulación de los contratos de futuros E-Mini S&P 500 del Chicago Mercantile Exchange (CME)”, ahí queda eso. A través de un ataque automatizado a un pequeño mercado de futuros se causa un mini crash que arruina a algunos pequeños inversores.

Los que anduvieran especulando a corto con “stop loss” que saltaran por la brusca caída y vieran como se vendían sus acciones al precio que fuera, aunque diez minutos después se recuperara la cotización anterior, habrán aprendido una lección. Pagando un precio muy alto.

En este caso no se trata de un caso de “fat fingers”, que no creo que sea un caso tan habitual como se nos quiere hacer creer, algo de lo que hablaré mañana.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *