La segunda oportunidad.

Un proyecto de crowdfunding, una ONG, obra social de una Caja (si es que queda algo), un proyecto de Asuntos Sociales:

La segunda oportunidad. Si hay fondos que están comprando paquetes de préstamos impagados por entre un 3% y un 10% de su valor para perseguir hasta el infinito y más allá a los deudores, ¿por qué no lanzar un proyecto para comprar estos préstamos por un valor similar y conceder una segunda oportunidad a los deudores?.

Una vez inscrito en un registro de morosos quedas excluido del mundo financiero y eres un paria. Habiendo morosos profesionales no es la genralidad de la población y en la mayoría de las ocasiones quien no paga es porque no puede.

Pero resulta que cuando se van acumulando intereses penalizatorios, mucho más elevados que los contractuales, aunque se hayan moderado recientemente por disposición legal, y comisiones por impagados, aunque se carguen indebidamente, es sencillamente imposible llegar a devolver el préstamo.

¿Y si se mantuviera la deuda con unos intereses más que razonables, incluso inferiores a los contractuales originales, que pueden ser del 10% facilmente, sin penalizaciones y dando la opción de pagar según se pueda?. Sin inscripción en registro de morosos y dando todas las facilidades.

Se permitiría a la gente tener una segunda oportunidad. Y si se compra la deuda al 10% o 15% de su nominal no haría falta demasiadas reactivaciones de los pagos para que el proyecto entrara en punto muerto y no tuviera problemas.

4 Replies to “La segunda oportunidad.”

  1. Dejo algunas reflexiones.

    La venta del préstamo impagado. Hay dos opciones:
    a) Que quien lo vende lo haga porque considera (correcta o incorrectamente) que es totalmente incobrable, irrecuperable, que no hay posibilidad ni siquiera de refinanciación y por eso lo vende tan barato ó
    b) Que en realidad haya algún tipo de chanchullo entre quien vende (y perjudica a su propia entidad financiera) y quien compra.
    Si estamos en el caso b) será imposible realizar honradamente dichas adquisiciones. Si estamos en el caso a) hay dos alternativas:
    1) Que el banco tenga razón y el préstamo sea un fallido total donde no se va a poder recuperar más que el irrisorio valor de venta.
    2) Que el banco se haya equivocado y se pueda comprar un “chollo”
    De nuevo, si estamos en el caso 1… mal negocio. De modo que tenemos que estar en el caso 2): que el banco sea honrado y se haya equivocado.

    A mí me resultaría muy complicado identificar en qué caso estamos.

    Just a thought

    1. Muchas gracias, es una posibilidad que no había considerado aunque creo que se rebate (entiendase, agradezco todos los comentarios, sobre todo si son críticos) en un punto del planteamiento:

      los préstamos devienen incobrables en el momento en el que empiezan a devengar intereses de mora del 18% o 20% más las comisiones que se cargan, correcta o incorrectamente que esa es otra historia.

      Además, si se incluye al deudor en un registro de morosos se le cierran muchas posibilidades de rehacer su vida.

      El planteamiento es: no cargamos un 18% de interés, sólo un 2-3% razonable.

      No te incluimos en un fichero de morosos al uso. Puedes obtener otro crédito para tratar de rehacer tu vida empresarial, no tener problemas en tu vida laboral si de pronto llega a RRHH un embargo de tu nómina…. Obviamente éste es el punto más sensible a la hora de seleccionar a los beneficiarios: puede ser un coladero de sinvergüenzas y resultar que estamos ofreciéndole la oportunidad de estafar a otro banco. Por eso el historial crediticio es importantísimo, si hay otros impagos previos ya quedaría casi descartado.

      Si, además, los préstamos se compran al 3% o al 10% del nominal, como se ha hecho, en realidad la inversión es pequeña y la tasa de recuperación necesaria para entrar en punto muerto no tan inalcanzable.

      Además de que no se plantea como un negocio al uso, más bien fundación u ONG que todo lo que consiga financiarse, mejor. Pero que no es su objetivo el conseguir lucro y todo lo que recupere se reinvertiría, salvo los gastos normales de funcionamiento.

      1. Tienes razón al señalar que muchos préstamos devienen incobrables al aplicarles el interés de demora: un 18 o un 20%. Lo cierto es que son incobrables en esas condiciones y en su totalidad. Pero el banco siempre tiene la oportunidad de refinanciar (y lo han hecho mucho estos años para evitar dar alarmantes tasa de morosidad) y convertir un incobrable en algo mejor que vender por el 10% del nominal… Que el banco renuncie a cobrar todo y se conforme con un 10% del total es lo que no me encaja: puede haber muchas soluciones en manos del banco antes de llegar a eso. Excepto que estén seguros de que no van a recuperar ni eso, claro.

        Un saludo

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